lunes, 25 de febrero de 2008

¿El soundtrack de nuestras vidas? 2da parte



Mientras paso mis días de obligado reposo, sin poder caminar, puse un poco más de atención en esos comerciales veraniegos que antes me eran desapercibidos, ya nos dimos cuentas que claramente…llegó el verano y ya se esta yendo..., y que hay muchas cosas que hacemos sólo porque…llegó el verano.

¡Escribo en mi blog…porque llegó el verano! y porque estoy lisiado…

Me parece increíble que muchas mujeres confundan su antisudoral en crema con su pasta dentífrica y que a los hombres mientras menos confiamos en nuestro antisudoral mas transpiramos, eso demuestra que las mujeres cuando se levantan no son tan perceptivas como cuando se acuestan y los hombres realmente nos damos cuenta cuando olimos mal y que si ven a un hombre que huele mal sin aparente preocupación….es que se esta haciendo el weón.

Entre tantas promociones de verano y bolsas de minutos, mensajes y que mi papá es mi auspiciador oficial y que el Martín anda tomando piña colada y que a Cristóbal le gusta la caipiriña, Marcelo anda tomando chela….y Patricio queda inconsciente con el ron, piscola, y parafina. Hay un par de spots que me parecen sumamente interesantes e innovadores, me refiero a Cachantún.

Que ya no necesita entregar un mensaje con énfasis en la milenaria industria que lleva lo mejor de la tierra a tu agua mineral, ni en la obvia pureza ni tradición de calidad y confianza de la marca, sino simplemente refuerza su conocido jingle : “Vive la vida, Vive Cachantun”. Y lo hace a través de una instrumentalización, prescindiendo totalmente de una voz que nos cante la letra. Sólo la música está presente en la marca. Me parece que es una correcta aplicación de branding para una marca que ya posee una alta recordación y una estrategia clara y concisa a largo plazo y que ya viene haciendo desde hace hartos spots anteriores.

Tampoco deja de lado la creatividad, con un par de correctos insights : ¿Cuánto nos molesta que tomen directamente de la botella? Pero igualmente lo hacemos nosotros, o ¿cuantos veranos nos perdemos porque no tenemos un cuerpo que queramos mostrar en la playa?(me parece que ahí se debe hacer una doble lectura a las chicas bonitas y super-producidas versus la chica naturalmente bella).

En fin, solo quiero decir que los marketeros quizás tomaron en cuenta la famosa teoría que con música…la marca entra, pero esta vez no fue adaptando una canción ochentera con la letra cambiada, sino un método un poco más honesto creativamente, transformando la marca en música para nuestros oídos.

sábado, 5 de enero de 2008

¿El soundtrack de nuestras vidas? 1era parte


Sabemos que la música es una de las artes mas expresivas del genio humano, probablemente es la que mejor nos permite revelar emociones que aunque parezcan abstractas y sumamente personales, siempre encuentran un símil en otras personas.
¿Quien no se sintió identificado con "Creep"?, ese himno a la baja autoestima circunstancial, quizás muchas más de las que yo mismo creo.


Todos tenemos canciones asociadas a emociones que hemos vivido en algún momento de nuestras vidas.


Nuestra mente recuerda a través de las emociones y no a través de particularidades, como solemos creer. Así mismo asociamos olores, imágenes y películas: linkeando con la pena, el despecho o la rabia.


En un mundo tan multimedial, los cantantes son equivalentes a los poetas de antaño, solo que ahora musicalizan sus sonetos y odas. La lírica es sinónimo de rap.


En la publicidad esto no pasa desapercibido o mejor dicho este tipo de publicidad no me pasa desapercibida. Claro ejemplo es el renovado interés de transformar canciones ochenteras en himnos publicitarios para el spot de turno, véase:

-“Final Countdown”/Europe/Directv


Video original:

Version spot:


- “Girls Just wanna Have Fun”/Cindy Lauper/Lider

Video original:


Version spot:


-“Got To Be Real”/Cheryl Lynn/Isapre ING

Video original:


Version spot:



Estas son sólo algunos, los que logré reconocer…

Aporten con algun otro.